Es un canto que despierta de nuevo en nuestras células el poder de la vida y de la muerte, el poder de los ciclos y toda la sabiduría de navegarlos, de vivirlos intensamente sin aferrarnos a ninguna de sus partes pero sumergiéndonos en toda su profundidad.
La savia de la vida es un canto de agradecimiento a la tierra y al cielo, a nuestra propia alma y nuestra divinidad por Ser.
Es un llamado a VIVIRNOS.



